Jon Lee Anderson
Es llamativo, y por eso poderoso el comienzo de la biografía periodística del Che Guevara, que escribió Jon Lee Anderson.
La primera línea es fantástica: “El horóscopo era desconcertante”, dice.
Y continúa, sorprendentemente, refiriendo la lectura astral que, precisamente, una astrológa hizo del Che. ¿Por qué? Se pregunta el lector. ¿Que tiene eso de relevante? En una biografía inmensa como esa, lo ínfimo es crucial.
Jon Lee descubrió que la partida del nacimiento del Ché, estaba falsificada. Que había nacido antes de lo que allí constaba. Que su madre había quedado embarazada siendo soltera, y que, entonces, y en conjunción con el espíritu de aquel año de 1928, ella y Ernesto padre, habían ocultado el embarazo . Apuraron el casamiento. “La astróloga, amiga de la madre del Che, revisó sus cálculos en busca de un error, pero los resultados no variaron. “Se trataba de una personalidad mediocre, sumisa, que había llevado una vida sosegada. Entonces, una de dos: o tenía razón o era una astróloga totalmente incompetente.
Al ver ese horóscopo deprimente, la madre del Che rió. Entonces reveló un secreto que había guardado celosamente durante tres décadas. Su célebre hijo había nacido un mes antes…no era de Géminis sino de Tauro: una personalidad audaz y obstinada…”
Esos datos primigenios, son muy profundos para entender una biografía, para entender una vida.
Jon Lee comienza a biografiar al personaje antes aún de su nacimiento. Y eso le permitirá describir toda la vida del Che, con mirada original.
Eso es la genialidad: lo inusitado pero crucialmente pertinente.
12 comentarios 18 de Abril de 2008


