Tres dimensiones de la noticia
01 de Abril de 2008
Existe la Noticia Deseada: aquella en la que la opinión pública quiere creer.
Existe la Noticia Por Asalto: aquella que los periodistas salen a buscar.
Y existe también, la Noticia por Impregnación, aquella que conlleva tiempo y viajes.
Un maestro de la narración de noticias por impregnación es Ryszard Kapuscinki. Vivió en Africa, transitó durante décadas sus desiertos, y las calles peligrosas de ciudades laterales. Se impregnó “químicamente” de ese tiempo y de ese espacio. Comprendió Africa, y narró su experiencia. Sus experiencias, escritas habitualmente en primera persona, son retratos de no ficción.
Creía que en la riqueza de lo singular. Dijo: “Dentro de una gota hay un universo entero. Lo particular nos dice más que lo general. Nos resulta mas aprehensible.”
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1. Gabriela Saidon | Abril 6th, 2008 at 15:10
Creo que la noticia por impregnación es la noticia deseada por una buena cantidad de periodistas, al menos, a cierta altura de sus carreras. Seguramente muchos de nosotros soñamos con escribir aunque sea una noticia por impregnación antes de morir. Y que es más factible para corresponsales de guerra que para otro género de periodismo. Me pregunto por las condiciones de posibilidad de esta categoría: hace falta una empresa que apueste a ese periodista en particular y financie ese viaje, ya sea una empresa periodística o una editorial de libros. Por otro lado, como se viene discutiendo al menos desde que se inventó el Nuevo Periodismo, me pregunto cuáles son los lìmites, en muchos de esos textos por impregnación, entre periodismo y literatura. La pregunta en realidad es si esos textos no entran ya en la categoría de la literatura, si no son novelas, como se considera A sangre fría, o cuentos, como pasa con muchas de las aguafuertes de Roberto Arlt. Y si eso depende de la pluma, o de la lectura que se haga.
2. Pedro Noli | Abril 7th, 2008 at 18:20
Las condiciones para escribir una noticia por impregnación no se cumplen con facilidad, parece.
Kapuscinski, quién más sabe del tema, propone lo suyo.
Dijo, alguna vez, que el periodista tiene que ser una persona esquizofrénica. Tiene que tener dos personalidades. Una funcional al medio donde trabaja, que le va a permitir poder cobrar un sueldo y poder comer. Y la otra, funcional a sí mismo. Que avanza sobre la otra y es esencialmente vivencial; la que busca la noticia por impregnación. Ambas deben convivir en esta profesión. Y ojo -aclaró el Kapu- que un buen periodista no escribe malas notas.
3. Oscar Zamora | Abril 7th, 2008 at 20:30
El mayor mérito de un periodista no es desear la noticia ni producirla, es simplemente buscarla por oficio y por orgullo. Por eso está en el lugar de los hechos y por eso se complace a sí mismo, a pesar de que platica de los otros en el lugar y en el momento adecuado. Kapuscinski afirma con razón que el periodista ha perdido su oficio en la lejanía de los hechos, “y los mecanismos de los medios construyen un mundo virtual reemplazando al real”. Sólo desde el lugar de la noticia, el verdadero periodista puede sentir y narrar con precisión, como el mismo autor antes citado lo hace en “Ébano” desde la selva africana: “…nos hallamos en el centro de un infierno húmedo. Enseguida empezamos a sudar. Hemos llegado de Europa en Invierno, nos quitamos los abrigos, nos libramos de los jerseys”.
4. Carlos Toppazzini | Abril 7th, 2008 at 22:02
Citas del libro Ébano, de Kapuscinski. Noticia por impregnación:
“En medio de esas palmeras y lianas, de toda esa exuberancia selvática, el hombre blanco aparece como un cuerpo extraño, estrafalario e incongruente. Pálido, débil, con la camisa empapada en sudor y el pelo apelmazado, no cesan de atormentarlo la sed, el tedio y la sensación de impotencia. El miedo no lo abandona: teme a los mosquitos, a la ameba, a los escorpiones, a las serpientes; todo lo que se mueve lo llena de pavor, de terror, de pánico.”
“De modo que el mejor, el barrio situado más cerca del mar, por supuesto pertenece a los blancos. Es la Oyster Bay: chalets suntuosos, jardines inundados de flores, tupidos céspedes y rectas alamedas con gravilla.” (…) “Aquí, la persona se pasea como, seguramente, lo haría en el paraíso: libre, despreocupada, contenta de estar en aquel sitio y encantada con la belleza del mundo.”
“Si, apenas nos detenemos, los soldados y los policías, al instante y sin preguntarnos nada, nos gritan y nos pegan, esto significará que en el país se ha instalado una dictadura o que hay una guerra en curso; si, por el contrario, se nos acercan sonrientes, nos dan la mano y dicen amablemente: «Seguramente sabéis que ganamos muy poco», entonces será que viajamos a través de un país estabilizado y democrático y en el cual se celebran elecciones libres y se respetan los derechos humanos.”
5. veronica foxley | Abril 7th, 2008 at 22:12
Parrafos que a partir de un mundo singular dan existencia a un universo en la obra Ebano:
“Paso libre: ni un policía, ni una secretaria, ni siquiera una puerta. Descorro una cortina estampada y entro. El despacho del ministro se sume en cálida penumbra. El mismo está de pie junto a la mesa y pone en orden unos papeles. Estos convertirlos en una bola y a la papelera. Aquellos, alisarlos y a la carpeta…..
Puede ir a ver al ministro el que quiera. Y cuando quiera. Si alguien tiene un asunto que solucionar, viene a Acra, averigua donde trabaja el ministro, pongamos por caso, de Agricultura, va hasta allí, descorre la cortina, se sienta delante de funcionario y le expone le motivo de su preocupación.Si no encuntra al personaje al personaje en la oficina, lo encontrará en su casa.”
Estas líneas llaman mi atención, igual que la mayor parte de la obra de K por la construcción de imagenes que adquieren mucho más relevancia que el discurso mismo esperable- bajo nuestros códigos occidentales- en un funcionario público, más aún de un ministro. Personalmente descubro la cantidad de entrevistas en las que por apego al estilo editorial o tal vez por miedo he omitido justamente entrar en estas descripciones para no caer en detalles que equivocademente consideraba irrelevantes para el lector. Cuando la verdadera sabia estaba ahí mismo, esperando aquella mirada que hace posible la reconstrución más primigenia y tal vez subjetiva del entrevistado en cuestión. Una manera de aproximarse por segundos a la impregnación.
6. Pedro Noli | Abril 7th, 2008 at 22:32
Abajo: tres narraciones puntuales, singulares de Kapuscinski, que muestran el universo africano.
-“Encontré el nuevo edificio del Ministerio de Educación e Información. (…) Paso libre: ni un policía, ni una secretaria, ni siquiera una puerta. Descorro la cortina estampada y entro. El despacho del ministro se sume en cálida penumbra. Él mismo está de pie junto a la mesa. Una silueta menuda y esbelta, una camiseta, un pantalón corto (…)”. Ébano, página 14.
-“Se decide a confesarme algo. Está enfermo. (…) El asunto consiste en que en la cabeza, dentro del cráneo, tiene animales. No es que los vea, piense en ellos o les tenga miedo. Nada de eso. (…) Allí viven, corren, pacen, cazan o, simplemente, duermen. A veces viene un león hambriento (…) está furioso, ruge. Entonces el rugido de ese león hace que le estalle el cráneo”. Ébano, página 30.
-“Sólo llevaba un caramelo, y lo puse en la palma de la mano. Los niños, inmóviles, miraban como pasmados. Finalmente, la niña de más edad cogió el caramelo, lo desmenuzó a fuerza de cautelosos mordiscos y, equitativamente, lo repartió entre todos”. Ébano, página 44.
7. Ana Perciavalle | Abril 7th, 2008 at 23:19
Sobre la clasificación en noticia deseada, por asalto y por impregnación:
“Tan bella y joven como siempre, la presidenta Cristina, ayer, en los jardines de Olivos” fue el epígrafe que recibió la foto de tapa del diario Crítica el sábado pasado. La imagen correspondía a nuestra primera mandataria, pero treinta años atrás.
Los titulares fueron escritos en la misma sintonía: “Tiene razón. Justa y oportuna reprimenda de Cristina a los medios”, “Más luz en la ciudad: Cristina viaja a Paris” y “Los precios siguen bajando”, entre otros.
Para no dejar lugar a dudas, el diario también cambió su nombre: en idéntica tipografía, donde debía decir Crítica, se leía Cristina.
Al verlo pensé inmediatamente en la idea de la noticia deseada (por el poder político) y en el excelente recurso que suele ser el humor para burlar las distorsiones informativas que los gobiernos a veces promueven.
La nota de tapa incluía una muy llamativa declaración de CFK en sus tiempos de senadora; cuando el Congreso acababa de votar una ley que limitaba sus funciones como cuerpo legislativo y otorgaba superpoderes al Jefe de Gabinete: “Somos censurados por los periodistas que publican la parte de los discursos que sirven a la realidad que ellos construyen y crean.” dijo en aquel momento.
Con respecto a Kapuscinski , y por lo que estuve leyendo, el uso de la ironía fue una herramienta de la que se valió en distintas ocasiones para narrar sus historias. Especialmente en el libro “El Emperador”, en el que relata la caída de Haile Selassie (quien, según el autor, se hacía llamar “Rey de Reyes”) del trono de Etiopía, tras cuarenta y cuatro años de gobierno.
8. Carlos Toppazzini | Abril 7th, 2008 at 23:35
Durante la clase del martes, resaltábamos la fuerza que emanaban las descripciones en la obra de K y, al repasar algunos pasajes de su obra no quedan dudas sobre la calidad de su escritura. “El estilo ha de ajustarse al objeto. Una descripción de la interminable amplitud del paisaje ruso requiere frases largas”, dice K. en los Apuntes Nómadas, en contraposición a lo que había sido su tradicional manera de escribir: frases cortas, claras y contundentes. Coincido con él en que el estilo narrativo debe adaptarse al relato, ese debe ser el rasgo que diferencie a un buen escritor del resto.
Sin embargo, en otros foros, lo que aquí destacamos como su mayor virtud es atacado. Una de las críticas la hizo John Ryle en el Times Literary Supplement: “A play in the bush of ghost”, donde cuestiona la información fáctica de Ébano: “Kapuscinski exagera o simplifica a propósito para dar coherencia a sus observaciones, además de una no despreciable cantidad de errores puntuales como nombres de tribus, de ciudades, datos históricos…” (Ricardo Cayuela Gally. Letras Libres. Marzo 2007. Pág. 53-55). En seguida surge un debate interminable: ¿todo vale para que un texto periodístico quede “más lindo”, o el profesional de los medios debe concentrarse en los datos duros de su investigación y dejar el virtuosismo de la pluma para los relatos de ficción? ¿Es posible realmente fundir ambos elementos o la información es sometida a la belleza narrativa para lograr un texto más amigable?
9. Francisca Pouiller | Abril 8th, 2008 at 0:36
Destaco dos fragmentos del texto “Epistemic responsibility and narrative theory”: Escribir literatura, un acto personal intenso, mas que escribir periodismo objetivo y convencional, permite a Kapuscinski conocer al mundo de una manera diferente y mas profunda.
Con Kapucsinski, su persona esta siempre presente, vemos el mundo a traves de sus ojos, experimentamos eventos a traves de su subjetividad….
-”A que se parece la estacion de autobuses de Acra? Pues recuerda el campamento de un gran crc que se ha detenido en su camino para una breve parada y fonda. Hay mucho colorido y suena la musica. Los autobuses se asemejan mas a los carromatos de un curco que a los lujosos Chausson que recorren las autopistas de Europa y America”.
-”Todo ello se encontraba en el fondo de una noche negra como la pez. Una noche llena de silencio. Los faros del coche penetraban profundamente la oscuridad y en el haz de su luz se arremolinaba un enjambre enloquecido de moscas, tabanos y mosquitos que emergian no se sania de donde, que sirante una fraccion de segundo desempenaban ate nuestros ojos el papel de su vida- el baile enloquecido del insecto- y moria, aplastados por el despiadado morro del coche en plena marcha.”
- “A partir de este momento, la lagartija, que ya tiene al mosquito en el techo, puede mostrarse contenta y relamerse el hociquito: la victoria esta cerca. Sin embargo, no se duerme en los laureles: sigue concentrada, alerta y llena de determinacion…” (fragmento similar al su descripcion de la cobra, que vimos en clase).
10. Jesica Yribas | Abril 8th, 2008 at 1:05
La noticia por impregnación es a mi criterio una de las mas difíciles de logar, teniendo en cuenta que el periodista pertenece a un medio de comunicación, que no es otra cosa que una empresa. La mayoría de los dueños de los medios buscan buenas historias a partir de lo que nosotros llamamos noticias por asalto. Igualmente, como periodistas debemos “intentar” penetrar en cada uno de los contextos en los cuales nos situamos para hacer una nota, de allí surgirá un texto más rico. Creo que todo es una cuestión de tiempo, como dijo K. en el libro “Los cinco sentidos del Periodista”: “La cosas con poco tiempo conducen a la superficialidad y la falsedad, desgraciadamente abundantes en nuestra profesión”.
11. Clarisa | Abril 8th, 2008 at 1:29
“Al final del camino que estamos atravesando en coche se ve la bola de sol escondiéndose tras el horizonte. Cuando, dentro de unos instantes, deje de deslumbrarnos y desaparezca, la noche caerá instantánea y nos quedaremos a solas con la oscuridad”. En Los negros cirstales de la noche, Kapuscinski relata la venida de la noche, el final del día. Una situación tan común, que pocas veces, nos detenemos a mirar es el principio de su relato y claro, la introducción perfecta para hablar de la noche que no se hace en cualquier parte del mundo, sino en Africa y produciendo temores para nada infundados. Creo que aquí, la impregnación juega un rol importante, sobre todo porque impregna al lector del ambiente donde transcurriá lo que va a ser contado. Sin haber estado jamás en Africa, pude sentirme en ese lugar y en ese instante aunque mi escenario fuese la planta baja de un departamento en Caballito con cientos de vecinos que por estas horas, ya duermen sobre mi cabeza.
“Habia pasado un mes de aquella existencia miserable y lacia cuando me desperté una noche porque sentí la almohada excesivamente húmeda. Encendí la luz y me quedé de una pieza, la almohada estaba empapada de sangre. Corri al cuarto de baño y me miré al espejo, tenía toda la cara cubierta de sangre”. K está enfermo, lo nota ensegudia y el doctor Doyle se lo confirma. Apelando a la esquizofrenia que todo periodista tiene, según sus dichos, opta por no informar de su enfermedad, por no volver ni abandonar su corresponsalía, es “la oportunidad de su vida”. Su vida es el periodismo y ni el fantasma de la tuberculosis puede torcerle el rumbo.
La ultima cita no es de K pero si bien siempre me gustó T E Martínez, desde El Vuelo de la Reina soy casi devota. T Eloy dice del libro Los 5 sentidos de un periodista que K “concentra en pocas páginas la sabiduría de un oficio que en el se confunde con la propia vida”. Más definiciones, creo no hacen falta pero el releer a K me trajo a la memoria una frase que vi cuando recién empezaba a estudiar periodismo. Era algo así como “Periodistas, qué hacen en sus redacciones, las noticias están afuera” y según contaba el autor (F. González) el singular cartelito pendía de una de las paredes de Le Monde Diplomatique.
Clarisa
12. Aneris Casassus | Abril 8th, 2008 at 12:38
A partir de un hecho putual y cotidiano, como ascender a un autobús en África, Kapuscinki nos muestra la “gota” de un “universo”, la diferente concepción de “tiempo” existente entre africanos y los europeos:
“…si el pasajero es un forastero que no conocer África. Algúién así empezará a removerse del asiento, a mirar en todas direcciones y apreguntar: ‘¿Cuándo arrancará el autobús?’ ‘¿Cómo que cuándo?’, le contestará asombrado, el conductor, ‘cuando se reúna tanta gente que lo llene del todo’” (Ébano, pág. 22)
13. Marianela García | Abril 8th, 2008 at 13:08
En un contexto donde las tormentas sociales son consideradas parte de lo cotidiano, y que la gente las encasille dentro de los parámetros normales, sólo puede entenderse por impregnación. El conocer la realidad por uno mismo, vivirla, ser parte de ella y a través del relato dar una perspectiva diferente a la sociedad, marca la diferencia de aquellos profesionales que sólo muestran parte de una realidad, de todas las posibles, detrás de un escritorio.
“No se puede hacer nada, hay que esperar a que pasen, guarnecerse bajo techado y de vez en cuando levantar la vista al cielo, a ver si ya han desaparecido los rayos y se han alejado las nubes. Si es así, ya se puede salir al exterior y volver a hacer lo que momentaneamente se ha interrumpido: el trabajo, el viaje, el sol”
En esta descripción, la simplicidad de la vida, lo habitual, pasa a ser noticia:
“El sol sale como catapultado, como si alguien lanzase al aire una pelota. En seguida vemos la esfera incandescente tan cerca de nosotros que nos embraga una sensación de temor. Por añadidura, la esfera no para de afluir hacia nosotros. De aproxima cada vez más. Se acerca.
La aparición del sol surte el efecto del disparo de un juez de salida: ¡la ciudad se pone en movimiento! Como si durante la noche todos se hubiesen agazapado en sus plataformas de salida y ahora, al oír la señal, el disparo solar, arrancasen a correr. Nada de fases intermedias, nada de preparativos” (…) ¡la ciudad de pone en movimiento”.
14. Maga | Abril 8th, 2008 at 16:14
No sé que sucedió pero de pronto este blog resucitó….Se volvió a postear y se multiplican los comentarios. Me alegro mucho, Miguel, ya que es un blog de lujo.
La elocuencia de lo singular, es un misterio. ¿Cómo es que una gota contiene el universo? ¿Cada hombre a todos los hombres? ¿Cada crimen, todos los crímenes?
Cariños
Maga
15. Gabriela Saidon | Abril 8th, 2008 at 23:44
Aquí hay un seminario virtual sobre Kapuscinski. Incluye videos de distintos autores y responde a muchas de las cuestiones que se plantearon en clase:
http://www.elboomeran.com/minisites/kapuscinski/index.html
16. Jacqueline Burbano | Abril 9th, 2008 at 21:05
Jacqueline Burbano.- Creo que la noticia por asalto es lo que hacen todos los días los periodistas, si bien es cierto es un buen ejercicio hacerlo porque demuestra lo hábil que puede ser un periodista. Sin embargo, este puede traer errores ya que esta inmediatez no permite una investigación profunda de los hechos, por eso creo que el periodismo de impregnación es mejor ya que permite escribir y describir con más detalles los hechos.
17. Galo Fernando Sosa | Abril 9th, 2008 at 21:46
Considero que el trabajo de Kapuscinski es lo que la mayoría de periodistas deseamos. Imbuirnos de la realidad y contar historias, a través de las notas o de los libros, como es el caso. Destaco el valor de la cercanía y de la impregnación puesto que le da un valor de credibilidad a su nota. Creo que la gente ya está cansada de las noticias por asalto, aunque reflejen el día a día. Como señalé al inicio de este comentario creo que los textos de Kapuscinski son las noticias que desean los periodistas donde si hay tiempo y donde se puede utilizar un lenguaje más ameno.
18. Jaqueline Burbano | Abril 9th, 2008 at 21:52
La noticia por asalto es lo que todos los días se produce en las redacciones. Si bien demuestra lo hábil que puede ser el periodista, es sujeta de equivocaciones, pues por la carencia de tiempo no se puede realizar una investigación a profundidad. En cambio la noticia por impregnación, trabajo que hace Kapuscinski, es más interesante y lo óptimo porque permite contar y describir los hechos de una mejor manera. Además se puede utilizar un lenguaje más colorido y con más detalle, lo que difierede los textos del día a día.
19. Sol | Abril 10th, 2008 at 20:13
Creo con Gabriela que la noticia por impregnación es la “deseada” por todos los periodistas, por lo menos los que tenemos la ilusión de serlo… Y, sin duda, conseguirla da más trabajo que cualquiera de las demás. Pero a no desanimarse, que el que busca encuentra y el que desea consigue.
El mismo Kapu, con su generosidad segura, nos revela algunas pistas para lograrlo. Como verán, inicialmente depende más de una actitud. Después viene la necedad de intentar escribir con magia, y ahí la cosa se complica más:
“La condición fundamental de este oficio es el entendimiento con el otro: hacemos, y somos, aquello que los otros nos permiten (…) El mejor camino para obtener información pasa por la amistad”.
“La lectura previa da fuerza a nuestra prosa. La fuerza de la prosa viene de nuestra seguridad (…) Para producir una página debimos hacer leído cien”.
“La riqueza de nuestro oficio: cada uno tiene que desarrollar sus propias maneras de encontrar los temas y las maneras de expresarlo”.
“En el fondo, mi más ardiente deseo, mi anhelo tentador y torturador que no
me dejaba tranquilo, era de lo más modesto, pues lo único que me intrigaba
era ese instante concreto, ese paso, ese acto básico que encierra la
expresión cruzar la frontera…”
20. Juan Decima | Abril 11th, 2008 at 18:02
En la introducción Kapuscinski escribe:
“…De manera que este no es un libro sobre Africa, sino sobre algunas personas de allí, sobre mis encuentros con ellas el tiempo que pasamos juntos. Este continente es demasiado grande para describirlo. Es todo un océano, un planeta aparte, todo un cosmos heterogéneo y de una riqueza extraordinaria. Solo por una convención reduccionista, por comodidad, decimos ´Africa´. En la realidad, salvo por el nombre geográfico, Africa no existe.”
Todo lo que podemos imaginarnos sobre ese continente se vuelve estéril, inútil. Nuestros ojos se vuelven los de él y nos aventuramos, tomados de su mano, por un camino desconocido.
“He venido a Kumasi sin objetivo alguno. Por lo general se cree que tener un objetivo marcado es algo bueno: que la persona sabe lo que quiere y que lo persigue; por otra parte, sin embargo, tal situación le impone unas anteojeras, como las de los caballos: ve única y exclusivamente su objetivo y nada mas. Y ocurre, por el contrario, que lo que esta mas allá, lo que se sale del limite impuesto en amplitud y profundidad puede resultar mucho mas interesante e importante. A fin de cuentas, entrar en un mundo diferente significa penetrar en un misterio, y ese misterio puede guardar muchos laberintos y recovecos, ¡tantos enigmas e incógnitas!”
Un modo de operar, de percibir, de sentir la realidad. Kapuscinski recorre Africa sin una agenda previa, abierto a lo que puede pasar. En su recorrido se cruza con historias cotidianas, enfermedades, batallas campales y, también, con noticias por asalto. Las sigue como parte de su trabajo, sumando gotas a su universo. A veces pareciera que detrás de toda noticia por asalto, hay una noticia por impregnación que espera ser descubierta.
21. Diego Geddes | Abril 11th, 2008 at 20:48
Rescato algunos fragmentos de “El Emperador”. Aclaro que, por su estructura, no es el libro ideal para escuchar la voz de Kapuscinski, ya que el libro está organizado en base a los testimonios de los ex minisitros y cortesanos del emperador Selassie de Etiopía. No obstante, Kapu tiene algunos fragmentos en donde narra él. Por ejemplo, la fiesta de coronación del emperador:
“El servicio era de plata, según el antiguo estilo de Harar; sobre aquellas mesas descansaban varias toneladas de valiosas piezas de vieja plata de ley. No faltó quien se llevara en el bolsillo algún que otro cubierto; éste, una cuchara; aquél, un tenedor. Descomunales montañas de carne y fruta así como de pescados y quesos se alzaban sobre las mesas. Tartas de varios pisos chorreaban caramelo dulce y multicolor. Vinos exquisitos despedían destellos de luz encarnada al tiempo que rezumaban una fragante fragancia …
En la profundidad de la noche, hundida en el barro y bajo la lluvia, se apiñaba una turba de mendigos descalzos a los que arojaban las sobras de las bandejas los que trabajaban en el barracón fregando platos y cubiertos. Me quedé contemplando aquella gran multitud que, sumida en un grave silencio, comía, poniendo gran esmero, las mondas, los huesos y las cabezas de pescado. había en aquel banquete suyo una concentración cuidadosa y concienzuda, una biología un tanto violenta que a ratos no reparaba en nada, un hambre saciándose en el máximo estado de emoción, de tensión; en éxtasis.”
Y al final describe la última noche del Selassie en el Palacio Real y su derrocamiento, un Selassie de 82 años, completamente abatido, senil.
“Un día, los oficiales llegaron al palacio para anunciar que aquella noche la televisión iba a proyectar una película que Selassie debía ver. El monarca accedió gustoso a cumplir la voluntad del ejército. Por la noche, se sentó en un sillón frente al televisor. Pasaban el documental El hambre oculta. El Emperador vio la película hasta el final y después se entregó a la meditación. En la última noche, un cortesano había colocado candelabros en distintos lugares del palacio y encendido las velas…
A la entrada se veía aparcado un Volkswagen verde. Se sentaba al volante un oficial, que abrió la portezuela y mantuvo bajado el asiento delantero para que el Emperador pudiera introducirse en el interior. Cómo es eso, masculló Haile Selassie, ¿he de viajar en esto?. Ese fue su único gesto de protesta aquella mañana.”
Esa es la última descripción del libro. Quisiera destacar el final que elige Kapu para El Emperador: no hay un solo juicio de valor (explícito) o conclusión respecto de la vida de Selassie. Hay, sí, dos cables de France Press y de Ethiopian Herald que hablan de la muerte del emperador. Pero la voz de Kapu no aparece: una forma maestra y superior de decir “yo ya dije (o hice decir) todo lo que tenia para decir sobre este personaje”.
22. Juan Ignacio Sixto | Abril 11th, 2008 at 23:00
¿Todo periodismo es ficción?
Pensaba, entre algunas velas –y porque pensar todavía es gratis en el país, como la radio a pila, “reina del hogar” cuando se corta la luz y no hay tele, libros ni revistas– qué difícil se hace vivir “revolcaos” en el merengue de Discépolo, en ese mismo lodo todos manoseados. Que lo tiró.
Perdido en la amplitud modulada, pensaba, sí. En esa pausa, tanto él, como Cadícamo, Manzi, Le Pera, Contursi, y todos esos poetas y cronistas urbanos del Buenos Aires de antes, se me cruzaron por la cabeza, entre melodías, así medio de sopetón, por mérito y gracia de la “realidad”, que es “esa”, por más que leamos, escuchemos, o soñemos otra.
“Kapu hubiese sido un tanguero bárbaro”, me dije, y agarré el teléfono para charlarlo con un amigo (porque a oscuras se siente más la soledad). Nadie contestó y el debate no llegó a ningún lado, claro.
Volvió la luz y decidí esculpir un poco, entre palabras, estos pensamientos. Estándares literarios, periodismo, ficción, prosa, estilos narrativos, subjetividades, contratos de lectura, hechos, mitos, símbolos, actos morales, status quo, metáforas, experiencias, voces y más voces, porque en definitiva de voces se trata.
Desde el vamos, me retrotraje al debate de clase y desde ese partir me metí en una disputa terrible conmigo mismo acerca de los pares, las categorías, las dicotomías, si “blanco” o “negro”, si “universal” o “individual”, si “Boca” o “River”, si “ficción” o “no ficción”, si “pizza” o “empanadas”. Esa necesidad tan nuestra.
Si a todo aquello lo subyace el “lenguaje”, pensé –y seguramente cito a alguien que ya se borró de mi cabeza–, si el lenguaje media entre nuestra percepción y la representación de nuestras percepciones, tanto el periodismo como la ficción, la ficción de la no ficción, lo real de lo inteligible; si este lenguaje, en términos generales, tiene por objeto otro lenguaje, como el periodismo, no sé porque (quizás por espíritu contestatario), el argumento de Zavarzadeh –citado por James Aucoin, en Epistemic responsability and narrative theory–, “todo periodismo es ficción”, se puso de pie entre los otros argumentos, alzando la mano, con pinta de cierre redondo, con moño y todo.
Pero claro, el asunto no se termina ahí, nunca termina, porque Kapu, este maestro de nombre difícil, tiene un porqué. El porqué es la “noticia”. Y la noticia, como dice Furio Colombo, “es algo que alguien quiere ocultar”.
Kapu “es” por la Noticia, y “es” por la Censura, y ese valor, con su figura opuesta más oscura, resalta y brilla ante todos los matices del debate con olor a clisés (sin animo de ofender a “naides”, claroestá).
Riyszard Kapuscinski, logró vencer al mayor condicionante del ejercicio periodístico, que impone de manera contundente, y en palabras de Tomás Eloy Martínez, “la retórica excluyente del silencio”.
23. r. albano soler | Abril 13th, 2008 at 16:59
Maestro indiscutido de la narración periodística, Kapuscinski nos describe Africa en los años ‘50 en pleno proceso de independizacion, la muestra como un europeo pero con un matiz fundamental, nunca la juzga.
“Los (autobuses) de Acra son una especie de camiones con carrocería de madera que cubre un techo apoyado sobre unos palos. Gracias a que no hay paredes, durante el trayecto nos refresca una corriente de aire salvadora”
“En una habitación hay una mesa y varias sillas, y en la otra, una cama, encima de la cual se extiende una mosquitera; su presencia solemne-pues recuerda el blanco y largo velo de una novia- más bien persigue el fin de producir una sensación de bienestar en el inquilino antes que protegerlo de los mosquitos: éstos siempre acabarán saliéndose con la suya.”
“Se entra a la ciudad por una puerta grande y maciza tras la cual empiezan unas callejuelas estrecha, tan estrechas que apenas si cabe en ellas un coche. Si alguien se cruza con nosotros, tiene que meterse en algún portal para dejarnos pasar.”
24. jose | Abril 13th, 2008 at 17:37
muy bueno todo
25. Guillermo Katchadjian | Abril 13th, 2008 at 23:24
Mientras leía la cita de Kapuscinski elegida por Aneris (“…si el pasajero es un forastero que no conoce África. Alguien así empezará a removerse del asiento, a mirar en todas direcciones y a preguntar: «¿cuándo arrancará el autobús?» «¿Cómo que cuándo?», le contestará asombrado el conductor, «cuando se reúna tanta gente que lo llene del todo»”) no pude evitar relacionarla rápidamente con un hecho muy similar relatado por George Orwell en “Homenaje a Cataluña”.
Orwell escribe: “Una mañana se anunció que los hombres de mi sala partirían ese mismo día hacia Barcelona. Logré enviar un telegrama a mi esposa, anunciándole mi llegada. Poco después nos metieron en varios autobuses y nos llevaron a la estación. Cuando el tren ya había arrancado, el enfermero del hospital que viajaba con nosotros por casualidad nos informó de que no íbamos a Barcelona, sino a Tarragona. «¡Típicamente español!», pensé. También fue muy español que aceptaran detener el tren para que yo pudiera enviar otro telegrama, y aún más español, que éste nunca llegara”.
Orwell y Kapuscinski tienen más en común que la descripción de un tren/autobus en retraso. Ambos pertenecen a la escuela del periodismo por impregnación.
26. Gabriela Salomone | Abril 14th, 2008 at 17:07
Sin dudas, Kapuscinski como periodista (no ficción) se coloca en el centro de la realidad y convierte sus percepciones, sensaciones y valoraciones en un instrumento al servicio del lector, así “impregnado”, es que nos deja a la intemperie, (como si no hubiera intermediarios) con la experiencia misma de saberse en Africa. Al mismo tiempo, es en ese punto, donde se convierte en mensajero invisible, hay una representación verosímil de las vivencias, una escenificación que vale por si misma, sin necesidad de anclaje en la verdad, allí, Kapuscinski es también escritor (ficción).
“El elefante es un animal sagrado y también lo es su muerte. (…) Esta solía producirse al ponerse el sol, cuando los elefantes acudían a sus abrevaderos. Se detenía en la orilla de un lago alargaban las trompas, las sumergían en el agua y bebían. Pero llegaba el momento en que un elefante viejo y cansado ya no podía levantar la trompa y para saciar la sed tenía que adentrarse en el lago cada vez más. (…) El lago lo succionaba, lo atraía a sus insondables profundidades. El, durante un tiempo, se defendía agitándose, intentado liberar la patas de la tenaza del légamo para poder regresar a la orilla, pero su propia masa resultaba demasiado grande y la fuerza del fondo era tan paralizante que el animal, finalmente, perdía el equilibrio, se caía y desaparecía bajo las aguas para siempre, Y es ahí, en el fondo de nuestros lagos, donde se encuentran los eternos cementerios de los elefantes.” (Ebano, pag. 69-70)
27. Carolina | Abril 14th, 2008 at 18:19
Es evidente que Kapuscinski utiliza variados recursos literarios y que sabe elegir muy bien las palabras justas para describir sensaciones y provocar a su lector. Por ejemplo, me parece interesante su descripción de la “espera” a la que están acostumbrados los africanos, consistente en la nada misma, en el olvido del cuerpo para, efectivamente, esperar que algo suceda:
“No reaccionan a un sol que abrasa sin piedad ni a las moscas, voraces y pesadas, que las asedian y se posan sobre sus labios y párpados”
Kapuscinski podía haber elegido otras palabras, pero al describir esas moscas en los labios y los párpados de las personas, creo que logró un efecto mucho mayor que el que podía haber logrado diciendo que las moscas revoloteaban o que, simplemente, molestaban a los pasajeros en espera.
Otro pasaje en el que se ve la habilidad de Kapuscinski para provocar emociones en sus lectores, es aquel en el que relata su viaje por la selva y su recorrido entre medio de una manada de búfalos:
“Y ahora tengo delante de mí a una manada de tales características. ¿Qué hacer? ¿Detenernos y quedarnos quietos? ¿Quedarnos quietos durante cuánto tiempo? […] Hago la señal de la cruz y despacio, muy despacio, en primera marcha y medio embrague entro en la manada. Ésta es inmensa: se extiende casi hasta el horizonte. Observo los búfalos que están al frente. Indolentes y parsimoniosos, los que obstruyen el paso al todoterreno empiezan a apartarse, sólo lo suficiente para que el coche pueda pasar. Y no se apartan un centímetro más de lo estrictamente necesario, con lo cual el Land Rover roza sus cuerpos durante todo el trayecto. Estoy empapado. Tengo la impresión de recorrer un camino minado. Miro a leo con el rabillo del ojo. Tiene cerrados los suyos. Un metro tras otro. La manada permanece en silencio. Inmóvil. Con cientos de pares de ojos saltones y tenebrosos firmemente empotrados en unas cabezas macizas. Ojos húmedos, entumecidos, sin expresión. El recorrido dura mucho tiempo, un tiempo que parece interminable, pero por fin volvemos a encontrarnos en un lugar seguro: la manada ha quedado atrás y su mancha, fuerte y oscura en medio de la verde superficie de Serengeti, se vuelve cada vez más pequeña.”
A través de oraciones cortas, que contienen imágenes sensoriales muy potentes, y frases que describen situaciones sin explicarlas (por ejemplo, dice “estoy empapado”, usa una imagen en vez de explicar que estaba nervioso), Kapuscinski logra transmitir un clima de tensión y la misma sensación que relata, de un tiempo que parece extenderse indefinidamente, creado a partir de la inserción de imágenes sensoriales entre su ingreso en la manada y su salida de la misma.
28. Diego Landi | Abril 14th, 2008 at 21:13
Kapu dice que hacer periodismo es “ver las cosas desde muy cerca”.
Ver, observar, involucrarse, tener presencia en o cerca de lo que sucede. Esas son las características primordiales que enhebran sus relatos y que hacen la deliciosa diferencia.
Creo que la noticia por impregnación es la que nos va tocando el hombro despacio pero insistentemente, sin que la esperemos. Y cuando nos damos vuelta nos deja la pesada carga y la inevitable sensación de que no la podemos dejar pasar, ni eludir fácilmente.
A partir del momento en que sucesiones de visiones, olores, sensaciones, sentimientos, curiosidades nos interpelan, no podemos hacernos los zonzos. Debemos sacarla a la luz, parirla y mostrarla al mundo.
Creo, también, que en esta tarea de periodista de no ficción, de recolector de noticias por impregnación hay que hacerle menos caso a los manuales formales “pro noticia fría y objetiva”.
Hay que hacer, como Kapu, gala del adjetivo, tomar posición, generar pasiones, hacer emocionar, describir con gracia, sentimiento, complicidad y una literaria precisión.
Concuerdo en esto de que podría haber puntos de encuentro entre Kapu y ciertas crónicas con música, descriptivas de arrabales y de historias que escribieron grandes letristas de tangos.
Más abajo transcribo algunas citas de Kapu que describen magistralmente su callejón, en Lagos. A partir de sus elecciones da muestras de la forma de impregnarse de las costumbres e idiosincrasia.
“Es cierto que para instalarme habría podido elegir el Ikoyi, un barrio seguro y lujoso, habitado por nigerianos ricos, por europeos y diplomáticos, pero es un lugar demasiado artificial, selecto, cerrado y vigilado celosamente, y yo quiero vivir en una ciudad africana, en una calle africana y en una casa africana ¿Cómo, si no, podría conocer esta ciudad? ¿Este continente?” (Ébano, pág. 120)
“… me irritaban aquellas personas que al llegar a África se instalaban en la “pequeña Europa” o en la “pequeña América” (es decir, en hoteles de lujo) y al regresar a sus países presumían de haber vivido en África, a la cual no habían visto en absoluto..” (Ébano, pág. 121)
“Robarle a uno sobre todo significa humillarlo, engañarlo. Pero, viniendo aquí, me convencí de que percibir un robo sólo como humillación y engaño no dejaba de ser un cierto lujo psíquico. Al vivir entre la miseria de mi barrio, comprendí que el robo, hasta un pequeño hurto, podría significar una condena a muerte…” (Ébano, pág 122)
29. Pablo | Abril 14th, 2008 at 23:35
Noticia deseada: vale entrar un rato al portal de Telam. www.telam.com.ar y se encontrará la noticia deseada por el gobierno de manera muy cruda. Ni siquiera canal 7 se anima a tanto y gracias a algunos buenos periodistas del canal logra tener destellos de objetividad.
Noticia deseada por la Opinión Pública. Durante la mayor parte de la gestión de Néstor K, estaba mal visto hablar mal del gobierno: se era poco objetivo se buscaba desestabilizar o se era de derecha. Pocos querían escuchar de corrupción, de obras públicas inconclusas o de los desmanejos de Kirchner en Santa Cruz. ¿Me pregunto si ahora no pasa lo mismo pero en sentido contrario?.
Noticia deseada por el medio: en estas épocas en donde la opinión pública no desea noticias buenas, sino escándalos muchos medios están publicando denuncias en que los títulos no se corresponden con el resto de la nota.
Coincido con Gabriela en que la noticia por impregnación es la que todos deseamos cubrir. Sin embargo, parece muy difícil hacerlo en el actual contexto. Cito para finalizar una frase de García Márquez, en que en parte el periodismo es contrario a la impregnación, al menos en la mayoría de los casos.
“Nadie que no haya nacido sólo para eso y esté dispuesto a vivir sólo para eso podría persisitr en un oficio tan voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede ni un instante de paz, mientras no vuelva a empezar con más ardor que nunca el minuto siguiente”.
30. Sol | Abril 16th, 2008 at 17:45
Qué ganas de irme a África!!!!
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