Hiroshima y el periodismo
“Exactamente a los ocho y quince minutos de la mañana, hora japonesa, el 6 de agosto de 1945, en el momento en que la bomba atómica relampagueó sobre Hiroshima, la señorita Toshiko Sasaki, empleada del departamento de personal de la Fabrica Oriental de Estaño, acaba de ocupar su puesto en la oficina de planta y estaba girando la cabeza ara hablar con la chica del escritorio vecino”.
Es el comienzo de “Hiroshima” de John Hersey, tal vez el mas impactante relato de los efectos de la bomba.
Es perfecto periodismo: un acontecimiento gigantesco contado a través del testimonio de seis sobrevivientes. Es un universo al que se accede cediéndole la palabra a unas pocas personas.
Es eso universal y eso singular que todo gran texto periodístico debe conjugar.
El primer capítulo de Hiroshima se llama “El Resplandor Silencioso”.
Eso ya es información. El sentido común incita a pensar que la bomba generó un estruendo mitólogico. Sin embargo cayó en silencio.
Todo el texto de Hersey es un “Resplandor Silencioso” opuesto al de la bomba. En lugar de borrar y quemar y atormentar, testimonia una masacre sin ruidos lingüísticos ni ornamentos discurivos innecesarios
1 comentario 14 de Abril de 2009



